En una época caracterizada por continuos y vertiginosos cambios, que repercuten en la sociedad y en los individuos tanto a nivel social como político y económico, las normas y valores que rigen nuestra conducta están sometidas a una crisis permanente. Tradicionalmente, los individuos basaban sus valores y comportamientos en la tradición y el control ejercido por las instituciones que se suponía eran depositarias de los códigos “correctos” de conducta: la familia, la iglesia, las instituciones políticas y los grupos sociales a los que pertenecían. Hoy en día, surge una nueva norma: las personas nos hacemos más individualistas, y tomamos muestras decisiones en base a preferencias personales, lógicamente siempre mediatizados por esas mismas instituciones. Sin embargo, han cambiado también los códigos de los grandes grupos, y las normas que suministran a los individuos son parciales y, en muchas ocasiones, contradictorias. Decimos a nuestros hijos que deben ser solidarios, al mismo tiempo que permitimos que lleguen a insensibilizarse con el dolor y la miseria, que deben buscar la paz, mientras estamos inmersos en conflictos continuos… El fenómeno de la inmigración, cada vez mayor, ocasiona una multiplicidad de códigos morales, creencias y costumbres, sin que tampoco les proporcionemos a nuestros niños unas pautas claras que les hagan entender que pertenecer a una sociedad democrática es formar parte de una colectividad con un conjunto de valores y normas que han de basarse en el respeto, la solidaridad, la colaboración, el consenso, y el respeto a la libertad.
Educar a nuestros niños no significa únicamente enseñar aspectos instrumentales o desarrollar destrezas cognitivas, sino el pleno desarrollo de su personalidad; y ello incluye la educación en valores. Educar en el respeto, la tolerancia, solidaridad, colaboración, libertad… son nuestros objetivos. Buscamos enseñar a nuestros niños a ser capaces de tomar decisiones, tener iniciativa, ser flexibles, participar e implicarse con otras personas, etc.
Y porque creemos que esta labor educativa es tarea conjunta de todos los que educamos y queremos a nuestros niños, que debemos trabajar en una dirección común familia y escuela, hemos elaborado este blog.






Hola
Me gusta aprender cada día para poder ayudar a mis estudiantes en el desarrollo de su personalidad.