El uniforme de las mujeres

25 04 2008

AMPARO RUBIALES   www.elpais.com 

 

 Las mujeres, desde el comienzo de los tiempos, aquellos en los que decían que “salíamos de la costilla de Adán”, siempre hemos llevado “uniforme”; este ha variado, pero ha tenido una característica común: ser un uniforme para agradar o para servir a los hombres, y, si era posible, para ambas cosas a la vez. Lo grave es que todavía, en pleno siglo XXI, vivamos sujetas a esta “ley del agrado” no escrita, pero que es más fuerte y obligatoria que cualquier otra.