Los videojuegos también son educativos

3 02 2008

Jugar es una actividad necesaria y espontánea que nos permite explorar y conocer el entorno. Para que sea una herramienta de aprendizaje es necesario que padres, madres y educadores en general tengamos presente cómo hacer un buen uso de ellos. Es muy importante no perder de vista que un tipo de juego no ha de eliminar el resto y, por lo tanto, es recomendable utilizar las diferentes tipologías que estén a nuestro alcance.

El juego cambia en la medida en que crecemos y se modifica nuestro entorno físico y social. A lo largo de la historia, tanto hombres y mujeres como niños y niñas han jugado con los materiales que han encontrado a su alrededor. Con el paso del tiempo la sociedad ha cambiado y también han variado los elementos que nos rodean y que se usan para jugar. Actualmente, el mundo digital ha hecho posible el nacimiento de un nuevo tipo de juego: los videojuegos.

Los juegos, tanto a nivel global como particular (los videojuegos), son utensilios educativos porque contienen y transmiten valores. A menudo, la falta de información causa sentimientos de miedo y de alarma que impiden ver la función educativa de algún tipo de juego. Veamos a continuación algunas funciones educativas de los videojuegos:   

    • Transmitir contenidos y valores.
    • Adquirir habilidades relacionadas con el mundo digital: más destreza y seguridad.
    • Desarrollar actividades como la superación y la autoestima.
    • Aprender a compartir con los compañeros.
    • Implicarse, tomar decisiones y ejecutar acciones.
    • Potenciar habilidades psicomotrices.
    • Adquirir nuevos conocimientos.
    • Aprender a dominarse y a autocontrolarse.
    • Trabajar la fantasía.
    • Favorecer la coordinación entre las manos y la vista

Tipologías y efectos

Los videojuegos no son todos iguales, varían según la base o plataforma del juego y la temática. Se pueden considerar videojuegos desde una consola a un juego de ordenador o de teléfono móvil. La temática de los videojuegos también es muy variada: histórica, fantástica, deportiva, etc. Se pueden describir algunas tipologías de juego según esta clasificación:   

    • Juegos de simulación: son aquellos que permiten intervenir en su evolución, construyendo espacios y elementos de juego.
    • Juegos de estrategia: se caracterizan porque se intenta conseguir el objetivo del juego mediante una buena gestión y combinación de recursos.
    • Juegos de acción: son aquellos en los cuales el jugador realiza acciones de manera repetitiva y su dificultad es cada vez mayor.
    • Juegos deportivos o de conducción de un vehículo: recrean virtualmente estas actividades sirviéndose de acciones y paisajes muy fieles a la realidad.

Cada tipología de juego trabaja unas habilidades diferentes en el jugador. La atención y la observación son bastante comunes, así como la organización espacial y temporal. Dependiendo de cada caso, también se estimulan, en mayor o menor medida, la precisión, la memoria, la creatividad, la imaginación y el razonamiento estratégico o lógico.El uso de un videojuego puede tener efectos positivos y negativos. Es responsabilidad de los adultos seleccionar videojuegos y establecer momentos oportunos de juego. Es necesario que padres, madres o educadores escojamos correctamente, porque en el mercado los contenidos son diversos, entre los cuales los hay violentos, racistas y sexistas.“Una manera de trabajar valores positivos con los videojuegos es aprender a utilizarlos responsablemente sin excesos disfrutando mientras se juegue”
Otro tema de preocupación es la adicción. Es muy importante que el tiempo de juego con una consola mantenga un equilibrio con la práctica de otras actividades. Algunos de los motivos que explican la capacidad de adicción que poseen los videojuegos son las temáticas, las imágenes atractivas, la liberación de tensiones, el refuerzo del sentimiento de pertenencia a un grupo y la autoestima del éxito.
Con respecto al fomento de la violencia, observamos que hay juegos con más contenido violento que otros. Además, las recomendaciones de los fabricantes sobre las edades de los jugadores no siempre son las más indicadas. Es por todo que hace falta que padres y educadores hagamos una supervisión. Lo mismo pasa con los videojuegos que transmiten valores sexistas o racistas.

Haciendo un buen uso de los videojuegos

A la hora de escoger un videojuego para nuestros niños es muy importante tener presente cuáles son sus gustos e intereses, pero también qué dice el etiquetado del videojuego sobre su contenido. No todos son adecuados para todas las edades. Las dificultades del juego también varían dependiendo de cada producto y hay tanto para adultos como para menores.Una manera de trabajar valores positivos con los videojuegos es aprender a hacer un uso responsable, sin excesos, disfrutando mientras se juegue. Para conseguirlo, es necesario que los adultos gestionen el tiempo de juego. Una buena manera es pactarlo con los niños. Hace falta que se den cuenta del tiempo que dedican a jugar, que se sientan partícipes de los pactos que hacemos con ellos sobre el uso de los videojuegos y que se den cuenta de que jugar en familia es tanto o más divertido que estar solo delante de una pantalla.Por eso, también es una buena idea tener videojuegos que permitan jugar más de una persona al mismo tiempo y jugar en familia. Los ratos familiares de juego los podemos aprovechar a fin de que jóvenes y niños aprendan a gestionar su autonomía y el acceso a este tipo de juegos. Y cuando sus compañeros de juego no seamos nosotros, nos interesaremos por saber quiénes son.Los mejores espacios para poder jugar a los videojuegos son los que favorecen la relación entre personas y donde hay una distancia adecuada entre el jugador y la pantalla. Una manera, pues, de hacer un uso compartido, de conocer los gustos de nuestros niños y de mostrar un interés por todo lo que los rodea es situar el videojuego en un espacio común de la casa: el comedor, una sala de estudio, de juegos y conversación…

Como conclusión, los videojuegos son herramientas educativas si se hace un buen uso y si los responsables de los usuarios tienen el control. Hay que hacer una buena selección, pactar los ratos de juego, buscar el sitio más indicado para jugar, compartir ratos de juego con los niños y tener claro cuáles son los valores positivos que queremos transmitir mediante el juego.

Fuente: Elisabeth Bartrina, responsable del departamento de Juegos del Instituto de Formación de la Fundación Pere Tarrés. Este artículo ha sido publicado por la revista sobre temas de infancia ‘Toc-Toc’ y reproducido también en la página web de la fundación Pere Tarrés.

Canal Solidario-OneWorld 2008
http://www.canalsolidario.org/web/noticias/noticia/?id_noticia=9565

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